Artrosis Articulaciones

Las plataformas vibratorias vienen a dar esperanza a esa parte de la población cuyos problemas de artrosis en la articulaciones no han llegado a ser aún graves, pues a través de las vibraciones las fibras, músculos y cartílagos trabajan casi al cien por cien. Una de las enfermedades más comunes a nivel articular es la artrosis, cuyo tratamiento no suele ser efectivo en un porcentaje muy elevado de casos. Eso desemboca en una actitud de resignación por parte de las personas afectadas, que lleva a contemplar la posibilidad de una operación a medio o largo plazo. Siendo la artrosis una pérdida de cartílago entre los huesos está claro que reforzar este es vital para evitar su deterioro, pues si ocurre los huesos terminan rozando unos con otros hasta el punto de poder astillarse, lo que ocasiona dolores muy intensos.

La causa de esta enfermedad puede ser hereditaria, cuando los aminoácidos que forman parte de las proteínas originan que el cartílago se deteriore de forma prematura, o bien aparecer tras una enfermedad reumática, una infección o un uso exagerado y prolongado de las articulaciones. Si bien es un problema que afecta al setenta por ciento de las personas mayores de 70 años, es verdad que antes de esta edad aparecen los primeros síntomas en muchos casos. Las plataformas vibratorias pueden ser usadas por adultos de todas las edades, lo que supone que pertenecer a la llamada “tercera edad” no es impedimento para aprovechar sus beneficios. De hecho ya existen grupos de mayores que usan estos aparatos, como la Residencia de Tercera Edad de Torrevieja, que adquirió una plataforma vibratoria Turbosonic a fin de que sus residentes realizasen deporte sin los problemas del ejercicio convencional, con suavidad y sin tener que realizar posturas incómodas. Puedes ver esta plataforma en turbosoniciberica.com.

El tratamiento convencional de la artrosis supone utilizar fármacos como el paracetamol, antiinflamatorios como el Ibupofreno, o corticoesteroides infiltrados de forma intermitente para aliviar el dolor y conseguir una mejora en las articulaciones. Las intervenciones no farmacológicas se centran en realizar ejercicios que incrementen la fuerza muscular y la capacidad aeróbica, la reducción del peso sobre las articulaciones y aplicar calor y frío para aliviar el dolor. Se sabe con certeza que el descanso es muy negativo cuando se padece esta enfermedad. En este punto las plataformas vibratorias suponen una ayuda importantísima, pues no sólo trabajan los músculos, sino que estimulan la circulación, lo que supone que llegan más nutrientes al cartílago, y además incrementan la densidad ósea, reforzando los huesos de las articulaciones. Además remueven las grasas, favoreciendo su eliminación. Todo ello con sesiones de diez minutos, que equivalen a una hora de gimnasia convencional, dos o tres días a la semana.

Da igual que uses plataformas vibratorias verticales, oscilantes o triplanares, pues todas ellas te ayudarán a minimizar la artrosis en sus efectos y a conseguir tus objetivos en poco tiempo, pero se suelen recomendar las oscilantes en el campo de la fisioterapia y recuperación, pues evitan los problemas que podría ocasionar que las vibraciones repercutan en la cabeza o en los órganos internos. Por supuesto que esto sólo es probable si la persona no usa de manera conveniente la máquina, pero no está de más saber sus riesgos a la hora de comprar una plataforma o utilizar la de un gimnasio o centro de salud. Lo fundamental es que se consiga parar la evolución de la enfermedad antes de que sea necesario intervenir y colocar prótesis en las zonas dañadas.

Cuando entrenes con una plataforma debes seguir una rutina, pues nada se consigue sin constancia. Estos aparatos suelen incluir sesiones preestablecidas y también una modalidad de configuración libre. Lo ideal es que te asesore un profesional a fin de que adaptes los ejercicios a tus necesidades específicas. También debes leer con mucha atención las contraindicaciones que vienen en el folleto explicativo de la plataforma. Lo normal es que empieces con un mínimo de 4 ó 5 series, descanses de uno a tres minutos entre cada una y un poco más a la mitad de los ejercicios. Estas series no deben ser más largas de minuto y medio ni durar menos de 15 segundos, y si notas que estás muy estresado, cansado o te encuentras revuelto conviene que dejes tu entrenamiento para otro momento.

Si deseas consultar online acerca de las plataformas vibratorias mira en masquefitness.es, cintadecorrer.com o comprueba lo que dicen en foros.ya.com. Seguro que terminarás encontrando una máquina que cumpla los requisitos de precio, tamaño y prestaciones que te interesan. Atacar la artrosis no es algo que deba dejarse para mañana, pues si comienzas desde este momento evitarás muchos dolores y molestias. Y si ya la padeces es seguro que con la plataforma vibratoria conseguirás que tu estado físico mejore.