No todo el que inicia el camino del yoga o la meditación desea ser una persona espiritual, pero el yoga sin búsqueda interna es una ilusión. Conozco una familia compuesta de siete hermanos. Cuatro que practican yoga asiduamente desde la adolescencia, andan hoy entre los sesenta y setenta años; los otros tres murieron antes de los cincuenta. A estos últimos se les conocía como los afortunados de la familia. Cuando eran jóvenes lograron triunfar en los negocios. Pero desgraciadamente, no poseían la fuerza interna para aprovechar su prosperidad externa, y su triunfo resultó más bien una maldición que una bendición. Comieron, bebieron, fumaron, haciendo vida nocturna se dieron a todo tipo de excesos y no hicieron ejercicio. Al llegar a los treinta y cuatro años los tres estaban enfermos y excesivamente gordos; a los cuarenta estaban permanentemente en manos de médicos, y a los cuarenta y nueve los tres habían muerto, después de varios años de una vida completamente miserable. Los otros cuatro hermanos practicantes de yoga y meditación, están todavía robustos y sanos, y a cada uno le rodea un halo de felicidad. De este modo el triunfo exterior sin ir acompañado del interno conduce al fracaso; por el contrario, el buen éxito en el camino espiritual interno lleva también al triunfo en el mundo exterior.Yoga y meditación son herramientas afiladas en manos de quien tiene voluntad. El triunfo depende de lo que busques y de cómo lo busques. Si te has propuesto triunfar en algo, lo conseguirás sin duda, no importa cuán elevado sea el objetivo, siempre que tu voluntad esté afilada con el Yoga. Si no tienes esto último en cuenta te estas engañando y mintiéndote, sientes sólo atracción hacia algo exterior, te contentas por el momento con complacer un imperioso deseo. Si lo que buscas es la vana satisfacción del cuerpo o de los sentidos, o siquiera de la mente, no puedes verdaderamente decir: "Yo quiero avanzar en yoga o en la vida", porque eres esclavo de los placeres de la vida inferior y los caprichos de los sentidos te llevan por doquiera a su antojo.