YOGA Y MEDITACIÓN EN LA VIDA DIARIA

Meditación en postura de loto, Padmasana.Yoga precisa de un aprendizaje con un Maestro calificado, el cual te mostrará un método personal basado en la libertad y la capacidad individual. El practicante comprometido con el Yoga y con el Maestro de Yoga logra su progreso rápidamente para conseguir una auténtica autonomía cuando cumple las reglas con rigor.


1. YOGA ES TENER UNA ACTITUD OBJETIVA DE LA VIDA: Cree que es a la mente y al cuerpo a quienes les suceden las cosas; si nos lo tomamos todo en forma objetiva, no subjetiva, como si la experiencia fuera de otro, tendremos tranquilidad. Hay que esforzarse en vivir con sabiduría y tranquilidad.

2. EN YOGA EL OBJETIVO DE LA VIDA ES VIVIRLA: Es preciso tener una dirección en esta vida, pero no necesariamente un objetivo. Esto no significa no avanzar hacia nada fijo. En la historia de la liebre y la tortuga, la primera descansaba y la segunda avanzaba en forma lenta pero constante. El Yoga no comparte ninguna de las dos posiciones, no usa la competencia. Tampoco invita a ponerse en la piel de nadie. No hay que compararse. Cada uno debe avanzar lo que puede. Mas para saber verdaderamente lo que uno puede, primero es necesario probarse a uno mismo hasta conocerse. Ese es nuestro objetivo: conocerse para avanzar entonces según nuestro ritmo.

3. EN YOGA SER NO ES TENER: Aun aquellos que poseen todo cuanto desean nunca están satisfechos. La causa de nuestra insatisfacción, es que nuestra vida se desarrolla en el seno de una sociedad que nos hace desear todo y nos lo promete todo, pero este tipo de vida nos priva de lo esencial. Si se desea evolucionar, lo esencial no puede ser obtener, sino ser, vemos que cuanto más tenemos, más deseamos, y cuanto más deseamos, menos somos.

4. YOGA LA ILUMINACIÓN: Tomate a ti mismo más a la ligera y a los demás y a tu entorno muy en serio. Tenemos el ejemplo del samurai que cuando fracasaba se sacrificaba a si mismo. Vemos como en nuestros días es a los otros a quien sacrificamos. No se piensa más que en sí mismo, y en llenarse los bolsillos. Si alguien tiene un tropiezo, se lamenta, expresa numerosas quejas y huye. En el mejor de los casos trata de justificarse. Eso es porque se toma en serio y a los otros a la ligera. La justificación nunca cancela los actos. Si no cambiamos esa actitud, nunca superaremos el principal obstáculo que impide avanzar en el camino: el ego.

YOGA Y ESPIRITUALIDAD: Quizás venimos y nos vamos una y otra vez. En diferentes cuerpos, tiempos y lugares, creemos aprender sin ser conscientes de estar recordando lo que olvidamos al volver. Es un hecho que cada uno siente en su interior un yo que sigue siendo prácticamente el mismo aunque pasen los años y el cuerpo físico se deteriore. Del niño que ayer fuiste, hoy en lo físico no existe nada, pero tú sigues siendo tú. Aunque periódicamente se renueva la piel y la sangre que recorre tus venas, tu sigues prácticamente igual. Te reconoces desde la infancia hasta la vejez como uno mismo, aunque tus gustos, creencias y manera de amar hayan variado.

LA REENCARNACIÓN EN EL YOGA: ¿Qué hay de permanente en nosotros, de lo que realmente tengamos conciencia, que pueda sobrevivir más allá de la disolución de nuestro cuerpo, de nuestra personalidad y de nuestros yoes? Pasamos la existencia inmersos en un mar de energía, un océano de Prána que ama la vida, aprende a percibirlo para estar siempre sano y feliz. Hoy todo el mundo habla de Yoga, mas para conocerlo necesitamos discernimiento. La auténtica práctica es Amor y no precisa pensamiento: cuando el Amor se siente no se piensa. Cuando el Amor se piensa no se siente. Yoga es un hacer, no un pensar.
YOGA ADAPTADO PARA PRINCIPIANTES: El Yoga auténtico es disciplina estricta y rigurosa y exige dedicación total, cosa que al occidental, por su modo de vida, le es imposible. Mi método consiste en adaptar el yoga a la comprensión de las personas y a su modo de vida. A través de este método, se va obteniendo gradualmente un perfecto desarrollo físico y mental. En los retiros trabajamos equilibradamente cuerpo y mente. No buscamos la fortaleza muscular o la flexibilidad como un fin primordial, sino una armonía en las posturas, basada en el aprendizaje de la respiración adecuada y la meditación. Cuerpo y mente son inseparables, así el único medio de alcanzar la salud verdadera es trabajar equilibradamente ambos aspectos.