Yoga para la Mente Yoga para el Alma

Hay quien practica Yoga y quien no, pero todos hablan de continuo de la mente y dan por supuesto tantas cosas al respecto que no cesan de manifestar su ignorancia. ¿Qué es la mente? Desde el punto de vista del Yoga es la conciencia individualizada, que incluye todas las actividades de la persona, sin exceptuar las que la psicologia occidental considera ajenas a la mente. El Yoga sólo es posible con arreglo a los principios de la psicología oriental en que apareció. ¿Cuál es el modo de describir esta conciencia individualizada? La mente primero descubre los objetos, luego los desea y por último se esfuerza en poseerlos. Así tenemos tres planos de conciencia: inteligencia, deseo y actividad. En el plano físico terreno predomina la actividad (Rajas), aunque también concurren el deseo (Tamas) y el Pensamiento (Sattva).

Por la Perfección del Yoga, el Yogui avanzado ve que en el plano astral prevalece el deseo, al que se subordinan el pensamiento y la actividad. Él contempla el modo en que en el plano mental, el pensamiento es la nota predominante sobre el deseo y la actividad. Y percibe como en el plano búddhico tiene manifestación el conocimiento en su aspecto de razón pura. Por la Perfección del Siddha Yoga, el Yogui avanzado sabe que sucede así en los demás planos. Siempre en todos los planos están presentes todas las cualidades, pero sólo una de ellas predomina. Igual sucede con la “materia” que construye los planos. En las combinaciones de materia la hay rítmica, activa e inerte: y, según predomine una u otra en los cuerpos que habitan los planos respectivos, así serán las condiciones de la actividad del conjunto respecto de la mayor o menor conciencia. La práctica del Yoga no es la adecuada cuando con ella no se logra que en nuestros cuerpos predomine la materia rítmica sobre la movible y la inerte. El yogui ha de equilibrar su cuerpo con su mente, para que al trascender esta dicotomía, se manifieste el espíritu y quede libre de la rueda del Karma y de encarnaciones.