Maestros Ascendidos Desconocidos

Los Maestros Ascendidos enseñan que la finalidad del Yoga es la realización del Ser interno en el hombre. Cada persona busca la felicidad, huye del dolor; pero nadie enseña a otro el camino que conduce al Samadhi. Quien de veras quiere conocer la verdadera naturaleza del hombre busca afanosamente un Maestro, pues ha comprendido que la satisfacción de los deseos no puede llevar la verdadera paz a la mente, aunque los sentidos sean gratificados por un instante efímero.

La belleza inmaculada es inspirada al Yogui por conducto de la iluminación del pensamiento, Jnana Yoga. Aunque sin duda un Bhakti Yogui con su Amor ardiente puede alumbrar nuevos planetas con un pensamiento, Bhakti Yoga. El Alma en el hombre no se puede considerar como una forma independiente. El descenso del Espíritu la convierte en Devota. No tener posesiones es un atributo necesario del Maestro. El Maestro dispone de un lugar donde quedarse, pero no posee una casa. El Maestro tiene participación en la vida, pero no le afecta lo ordinario. El Maestro hace bella una decisión, pero no la prolonga ni apura el resultado. Es piadoso, pero no se lamenta ni alegra. El Maestro defiende, pero permanece inalterable. El Maestro afirma, y nunca se halla inseguro. Él advierte, pero no amenaza. De no haber otra solución y ser absolutamente necesario, Él castiga, pero jamás hiere. Es agradecido, y no olvida. Evalúa detenidamente las circunstancias, y no muestra debilidad. Protege cuidadosamente, pero no se impone ni le importa salirse con la suya. Nada teme, pero aún así no es temerario. Y de este modo, valórese para Maestro, sabiendo que la maestría se revela por el crecimiento del Ser y la facultad de manifestar el Espíritu. El Espíritu en el hombre que pretende ser Maestro, se tiene que alimentar conscientemente.